viernes, 26 de diciembre de 2014

Navidades en Extremadura

Las vacaciones de Navidad las pasamos en el pueblo del padre del papi, por Extremadura.
Fue un viaje largo en coche, unas 5-6 horas? Pero las aguantó como un campeón.

David estuvo en su salsa, jugando muchísimo, probando cosas nuevas, experimentando... En fin, la vida de un bebé de apenas 8 meses, una vida muy intensa por así decirlo.

 


Al fin tuvimos un tiempo de estar todos juntos... Aunque el trabajo me estuvo fastidiando las navidades lo cierto es que disfrutamos muchísimo, nos fuimos de tapeo, de turismo por los pueblos, de paseo por Monfragüe... No desaprovechamos la visita!
Además el peque empezaba a comer mejor y eso a nosotros nos suponía un descanso de tanto biberón, bienvenidas sean las papillas!! 
Sobre la familia extremeña, estuvo muy simpático con todos pese a que no los conocía de antes, pero lo cierto es que esto no supone un problema para él.. Aunque me da penita que no me eche especialmente de menos a mí, pero sigo creyendo y prefiero pensar que tiene un huequito especial para mí! :) 


lunes, 15 de diciembre de 2014

Fiesta de Navidad de la guarde

Y.. Feliz Navidad!!

Han sido unos días difíciles, la mami con mucho trabajo, algún susto con el papi por un virus tremendo, pero... ya llegó la fiesta!

Había que ir disfrazados, como se nos echó el tiempo encima dimos paso al plan B del disfraz (el plan A era disfrazarlo de Rodolfo el reno! jejejeje): El pijama de ayudante de Papá Noel y una diadema un poco grande pero que era graciosísima jaja



Estaba un poco pachuchete ese día, pero pudimos disfrutar todos juntos como una familia y eso también es muy importante!

lunes, 8 de diciembre de 2014

Primeros balbuceos

El finde del 6 de diciembre lo pasamos con los abuelos del papi.
Fue un finde genial! El peque estuvo súper agusto, haciendo gracietas a todos, y como siempre, la sonrisa puesta desde bien temprano :D

Lo más interesante que hay que destacar fue que empezó a decir sus primeros balbuceos...

Lo primero que dijo?
mamamammmaaaaa.... jejeje luego dijo papapapa... ;)

Ahora sólo lo dice para quejarse, que últimamente es casi siempre!! :/


viernes, 5 de diciembre de 2014

Felices 7 meses.... y un día!

Te queremos bebé!
Eres lo más increíble de nuestras vidas.



Cómo puede ser que el tiempo pase tan deprisa...



La merienda

Tenemos nueva receta de papilla de frutas!
En la guarde se la toma genial según parece...

Veamos...

Papilla de frutas
  • 2 galletas maría
  • 2 cacitos de leche + 60 ml de agua
  • medio plátano
Tan sencillo como parece, y en la guarde se la toma entera!!

Probaremos en casa a ver.

Y del yogur mejor ni hablemos...


domingo, 23 de noviembre de 2014

Finde en familia

Este finde ha sido completo!
El sábado con la familia de la mami para conocer a su nuevo primito y el domingo con la familia del papi para conocer a su nueva primita.
La familia crece... :)

Hablando de otras cosas, la papilla de frutas está costando... Probaremos con la red a ver qué tal. 




viernes, 21 de noviembre de 2014

Preludio del gateo

Marcamos un hito peque!
Ayer mientras le ponía el pijama en la cama, antes de que acabara de ponérselo, como sieeeempre se dio la vuelta con total ligereza y se puso boca abajo, le encanta estar así! :)
Pues la novedad vino cuando se puso totalmente a cuatro patas, con el tronco completamente separado de la cama y empezó a tirar el culete hacia adelante y hacia atrás deprisa, varias veces.
Bueno... Se partía de la risa!!! Qué gracia por favor... Si es que me lo comería... A besos!!!
Dentro de nada a gatear! 


domingo, 16 de noviembre de 2014

Otra vez malito!

Apenas salimos de una... y ya estamos metidos en otra!
Otra vez está malito, y ya van tres veces desde que empezó la guardería hace ya poco más de un mes. ¿Casualidad?

Recapitulemos:
- 6 de octubre: El primer día que empieza la guarde. Pasó la noche anterior llorando, con moquetes y un poco de fiebre. Fue la primera vez que le dimos apiretal. Esto se veía venir... Sin embargo parece que pasa la semana bien.
- 17 de octubre: Aparece la gastroenteritis. Una semana y pico después conseguimos controlarla, al fin!
- 2 de noviembre: Hacemos una escapadita al campo y ahí notamos al peque pachuchete. En casa le controlamos la temperatura y tenía fiebre. Se pasa toda esa semana en casa con mis padres cuidándole. El día 4 tenía la revisión de los 6 meses y la pediatra le dice que tiene la garganta irritada, nos da antibiótico ¿? que no le damos. Dejó de tener fiebre pero siguió con un montón de moquetes.
- 13 de noviembre: Vaya nochecita... Lo llevo a la habitación para dormir y de repente empieza a llorar... ese lloro que es casi chillido, uy... ahí ya noto que le pasa algo. Al poco rato consigo que se duerma pero se despertó y vomitó... Todo el biberón de la noche lo tiró en 4-5 veces. Al día siguiente otra vez vomitando, no tolera la leche. La pediatra le ve un oído pachucho. Le damos antibiótico, esta vez sí... Tiene fiebre. Nos receta: antibiótico, motilium (para parar los vómitos) y suero oral. Hoy parece que anda algo mejor...

Esta semana también ha coincidido con la introducción de la alimentación complementaria, la leche de continuación, el cambio de cereales sin gluten a con gluten... si es que puede ser eso o cualquier otra cosa...

Aparte me parecía interesante poner en un calendario las veces que ha estado malito desde que empezó la guardería:


Es para pensárselo...

martes, 11 de noviembre de 2014

La larga lucha y la breve historia de nuestra lactancia

Así es, la lucha fue larga y nuestra lactancia... corta, muy a mi pesar.

Siempre lamentaré no haber podido darle este regalo y que es su derecho, a mi hijo.

Necesito contar mi experiencia, porque es triste, me sigue entristeciendo muchísimo y no puedo evitarlo, tal vez si lo escribo... ¿aliviará un poco?...

Todo comenzó en el hospital. A la hora de nacer David, la naturaleza que es muy sabia guió al pequeño hacia uno de mis pechos, el instinto hizo que abriera la boca perfectamente, pero se encontró con un pecho plano, sin pezón prácticamente... ya podía estimularlo que eso no salía hacia fuera, y... no mamó.
Pensaba que podría conseguirlo en la habitación pero nada más lejos.
Entonces vino la enfermera con las pezoneras, benditas en aquel momento, empezó a mamar y me quedé tranquila, feliz.

La primera noche en casa vino el desastre, no paraba de llorar, llorar y llorar y llorar... Y yo, con él. M.A. fue a por el primer bote de leche de fórmula y a por el biberón calma de medela.
Mientras, David no paraba de llorar, tenía muchísima hambre, intentaba calmarlo, cantándole y poco a poco se tranquilizó. Las pezoneras ni las quería.
Cuando vino M.A. se me partió el alma al hacerle el biberón, literalmente se me rompió en mil pedazos.

Los días pasaban y yo seguía con las pezoneras, biberón, pezoneras, biberón... Fuimos al taller de lactancia del centro de salud para que me aconsejaran pero lo único que me dijeron fue... "paciencia, ya te las quitarás, no hay prisa", me enseñaron un par de posturas y nada más, pero al parecer, el uso de las pezoneras era algo común, normal... no me lo esperaba, pero no le di mayor importancia en ese momento.

Pensaba que todo iba normal, hasta que llegó la primera revisión en el pediatra y la primera decepción: había perdido peso. Pensé que era debido al calostro, y que era normal que al principio perdiera algo.
La siguiente revisión me desbarató, había perdido lo máximo que podía perder y ya era inadmisible. Había que darle biberón, 6 tomas al día de 30/60 ml.
Recuerdo que mis padres no vinieron a la revisión pero cuando los vi por la calle me asaltó una pena terrible, me sentí derrotada, culpable.

Mientras yo seguía yendo a los talleres de lactancia del centro de salud y de la guardería. Fueron algunos días muy muy intensos. Peleaba entre cada revisión para que David se cogiera tranquilo a la pezonera pero era imposible. Nunca hacía una toma tranquila, la pezonera se me escurría, la leche se salía, un suplicio...
Los únicos días que estuvo tranquilo fueron tal vez las horas que pasaba en el taller de crianza de la guarde. Allí mamaba bastante, aunque tenía que despertarlo cada poquito y animarle, al menos no lloraba tanto y pensaba que algo sacaría.
Pero en cada revisión del pediatra me llevaba otra decepción.
El día que menos perdió fueron 10 gramos, y eso que había pasado 3 días desde la última revisión y aun tomando varios biberones, pero me esforcé TANTO... y el ver que había perdido peso... me superó, perdí totalmente la esperanza.

Hasta que encontré una pequeña luz en el camino.
Estaba apuntada a la web de facebook del taller de lactancia del centro de salud y al parecer una asesora estaba buscando ser la madrina de lactancia de alguna mami. Le pedí ayuda y al cabo de unos días pude ponerme en contacto con ella.
Sandra vino a mi casa el mismo día que hablé con ella, no pudo ayudarme mucho, justo el peque se había dormido y no quería despertarle, pero me puso en contacto con Ana G, otra asesora de lactancia.
Ana G vino a mi casa la semana siguiente, recuerdo que ese día habíamos quedado con los amigos para que conocieran a David pero dado la urgencia del asunto, anulamos la visita de los amigos y le dije a Ana G que viniera cuando pudiese. Esa misma tarde vino a casa.
Lo probamos todo, posturas, probé a sacarme leche con el sacaleches y vi que salían dos chorritos de leche pequeñitos! Ahí ya me animé. Sacamos muy poquito pero probamos a engañar al peque echando gotitas de leche por el pecho. Mamó un par de segundos pero nada más. Como siempre lloraba desconsoladamente.
No lo conseguimos, pero le estaré siempre agradecida por haberlo intentado, era muy muy complicado que un bebé mamase después de apenas dos semanas de nacer, con toda la confusión entre pezoneras-biberón-chupete... ¿cómo iba a querer un pecho plano?

Ana G me recomendó que fuese al taller de San Marcelino, M.A. ya había empezado a trabajar esa misma semana así que le dijimos que sí que iríamos, pero un poco más tarde, no había nada que perder.. y tal vez algo que ganar. Sandra también me acompañaría ese día.
Llegamos y el taller estaba... LLENÍSIMO! Cuántas mamis! la mayoría dando teta...
Hablaban sobre alimentación complementaria, grietas, pezoneras... ay, pezoneras, esta es mi historia también.
No pude evitar ponerme nerviosa, se me cayó alguna lagrimilla... Las palabras se me aturullaban. No conseguía explicarme con claridad. Pero entonces Ana V hizo, para mí, el milagro.
Estuvimos un montón de rato, intentando que David se cogiera, pero qué difícil... cuántas manos en mi pecho, ahora el papá que coja al peque, que si ahora estira el pecho para aquí, ahora cógete el pezón así, pon al peque allá, ahora siéntate así...
Casi media hora después, con 6 manos lo conseguimos.

Mi bebé empezó a mamar a los 15 días de vida.

No podía creérmelo, estaba... FELIZ! Era una sensación... una mezcla de felicidad, euforia, de triunfo, la experiencia de la maternidad completa, la complicidad entre mi bebé y yo, poder ofrecerle mi alimento, el mejor alimento que podía darle, también era salud, era un momento íntimo entre mi bebé y yo.
Al fin... Gracias Ana V.

En casa ya, sentía que nada ni nadie podía pararme.
Sabía que al día siguiente estaría sola así que debía encontrar una postura para que David mamase sin ayuda de nadie. Encontramos la postura: yo totalmente tumbada en horizontal y él encima de mí, apenas sosteniéndolo. Realmente así fue como lo puse cuando nació. Literalmente le ponía todo el pecho en la boca.
La idea, según me dijo Ana V, es que David notase "algo" (el pezón) en la mandíbula superior para que empezase a mamar.
Y lo conseguí, muy a duras penas pero mamaba durante algunos segundos.
Confiaba en que poco a poco mamase cada vez un poco más, y un poco mejor.
Las pezoneras las tiré a la basura.
Aquel día además, se me ingurgitó un pecho. Por recomendación del taller de mi centro de salud, me saqué leche y vacié el pecho, pero por dios, vaya si estaba feliz! eso significaba que tenía tanta leche que se me había congestionado el pecho!!! Saqué apenas 40ml de un pecho. Sólo... Pero se lo di gustosamente en biberón.

Al día siguiente fui al taller de Mislata por recomendación de las chicas de San Marcelino. El peque mamaba con mucha dificultad para agarrarse, pero al final, algo parecía que mamaba, o eso pensaba yo.
La matrona de aquel ambulatorio me dijo literalmente: "con ese pecho así no va a mamar nunca". Cuando se fue a por unas pezoneras de Medela (pensaba por dentro.. otra vez no por favor) el peque empezó a mamar.
Lo que me trajeron después fue el Niplette, algo nuevo para mí. Lo probamos en el pecho que David no estaba mamando, y... sorpresa! Me salió un pezón... precioso! Molestaba un poco en el momento del estirón, pero funcionó.
Me alucinó, pero como había conseguido que el peque se cogiera a la teta no pensé en usarlo, ya me habían dicho que los bebés al succionar hacen que el pezón salga, así que no le di más importancia.

Pero entonces llegó la siguiente visita al pediatra, otra vez había perdido peso. Ya imaginaba que después de aquel experimento en el taller el peque había perdido peso, pero otra vez, tanto... Además aun tenía problemas en el enganche, así que los biberones no dejaron de fluir. Cada vez más y más y más...

Un viernes, no sé cómo, me derrumbé definitivamente. Había tenido revisión aquel día y con los biberones reglamentarios y el pecho "sólo" había engordado 100gramos en una semana. Cómo podía ser... Ni aun así me salían las cuentas.
Bueno, me harté de llorar. No podía evitar las lágrimas delante de mi pediatra. Me dijo que no me preocupase, que siguiera así y que esperase hasta el miércoles que era la siguiente revisión. Pero algo me decía en mi interior que había perdido la batalla. Y con mucho dolor lo acepté como buenamente pude.
Me ofrecieron ayudarme para la relactación, pero después de toda esta lucha durante 2 meses... Ya no.

Decidí que ya era suficiente, que quería verle feliz, alimentado, sano... Y que yo también debía disfrutar de la maternidad.

Al mes conseguí que mi bebé recuperase el peso al nacer, cuando lo normal era haberlo conseguido a la semana o a los pocos días de nacer.
Siempre, siempre lamentaré profundamente todo el sufrimiento que le hice pasar, aquellos meses en los que la maternidad, en vez de ser un regalo de la naturaleza, fue más bien algo doloroso, decepcionante y triste.

De esta experiencia me llevo el cariño de las personas, de aquellas que aceptaron escuchar mi historia, que me ayudaron como buenamente pudieron con su apoyo y ayuda desinteresada. Qué grande es poder conocer a personas así. Sentir que no estás sola.
Me llevo también el conocimiento, para poder ponerle remedio en un futuro. Yo no pierdo la esperanza.
He aprendido y sigo aprendiendo muchísimas cosas.
Sólo espero poder algún día vivir este sueño.


jueves, 6 de noviembre de 2014

Al ritmo de la sociedad

Hoy leí una noticia sobre una foto que ha sido muy criticada por lo visto en las redes sociales, que es la de una mamá recién graduada amamantando a su bebé: http://www.larazon.es/detalle_movil/noticias/7828488/una-mujer-amamantando-a-su-bebe-desata-la-polemica-en-facebook#.VFsQaIr2HCQ

Me da rabia que la lactancia materna se vea como un tabú cuando debería ser "lo normal". Me da una rabia infinita!
Me da rabia no haber podido conseguirlo por no haber recibido la ayuda adecuada al principio. 
Qué importante es tener a alguien a tu alrededor en el momento preciso que realmente sepa de verdad, te apoye y te ayude con los problemas iniciales.

Aparte de las dificultades iniciales que pueden surgir encima siendo la primera vez, primer hijo, postparto, cansancio... Los palos que da la sociedad son los que más daño hacen.

Por favor, si alguien lee esto... 
Busca ayuda si quieres amamantar a tu bebé!! Pasa de lo que diga la gente y lucha por tus derechos como madre.

jueves, 30 de octubre de 2014

Fiesta del otoño

Bienvenidos al otoño!!

El pasado martes dimos la bienvenida al otoño con una fiesta, como debe ser, claro que sí.

Lo cierto es que fue un día genial! La guardería lo había organizado todo para los peques: había merienda con fruta y chocolate, dulces, castañas asadas, juegos varios y un espacio todo lleno de hojas donde David pudo experimentar un poco con el tacto y el ruido de las hojas secas. Estuvo muy bien la verdad.




Disfrazamos a David como requería la ocasión: de hojas otoñales que se las lleva el viento, de regalo le pusimos un pollito en el gorro.
Yo me lo pasé pipa ideando y preparando el mini disfraz (realmente tuneamos un gorro y una camiseta), y por 4 duros! Eso sí, depende de donde se compre el fieltro claro :S :S

Unas fotos del making off:




jueves, 23 de octubre de 2014

Para NO OLVIDAR

Yo perdí una guerra...

  • Mastitis subclínica
  • Niplette
  • Hipotiroidismo subclínico
  • Asesoras de lactancia
  • Pezoneras? De buenas a primeras NO, gracias
Son cosas importantes a tener en cuenta.
No todo depende de la posición, el agarre.. que sí, que es muy importante. Pero y si has intentado todo lo que sabías en ese momento (bueno la relactación no, ya me harté de sufrir y hacer sufrir a mi bebé), ¿qué te queda?

Yo no pierdo la esperanza en tener una segunda oportunidad, esta vez iré preparada.




martes, 21 de octubre de 2014

Gastroenteritis

Pues sí, era cuestión de tiempo que pasara.
El primer día de la guarde los otros nenes estaban llenos de moquetes, con lo cual sabía que tarde o temprano le iba a pasar lo mismo, pero no así!

Llevamos una semana con diarrea, algo de vómito y muchíiiisimos mocos!
Y ya vamos algo perdidos con qué debemos hacer, pero de momento este está siendo el plan recomendado por su pediatra:
- Hemos añadido un par de cacitos de crema de arroz al bibe para que le estriña un poco
- Ofrecerle suero oral cada vez que haga caca líquida o cuando no quiera el bibe
- Gotas diarias de Bivos
- Paciencia y mucho cariño (esto es mi recomendación)

El resultado:
- Cacas menos frecuentes, hemos pasado de 6-7 (o alguna más) al día a 4-5
- Consistencia de las cacas: ya no son tan líquidas pero ahora con grumos que parecen mocos? Esto tengo que confirmarlo...
- Hace poco pipi, y eso no me mola
- Tiene algo más de apetito

Aparte es conveniente lavarle frecuentemente la nariz para que pueda respirar mejor...

Vamos mejorando?? Tal vez algo, pero muuuuy lentamente...

En fin pobret, me da muchísima pena.

El viernes pasado me fui corriendo a recogerle de la guarde. Reconozco que me puse un poco nerviosa, pero teniendo en cuenta que llevaba más de 10 horas sin tomar nada y había hecho 4 cacas líquidas pues es para asustarse digo yo. Me da igual que me tachen de histérica, exagerada, madre novata... me da absolutamente igual! Lo primero, mi hijo.


domingo, 12 de octubre de 2014

Sueños

Sigo dándole vueltas a todo este tema de la lactancia, demasiado lo tengo en mi cabeza cuando ya he empezado a soñar sobre esto.
El otro día soñé que me salía leche a raudales, pero en cantidades exageradas... Y aun así mi pequeño no la quería.
Miedo al rechazo? Tal vez, pero ya lo tengo superado... aunque me sigue entristeciendo, pero bueno, las cosas vinieron así y ya está.
Mi bebé está sanote y feliz, y eso es lo que más me importa :)


miércoles, 8 de octubre de 2014

Vuelta al trabajo... y primera semana en la guardería

El lunes 6 me incorporé a trabajar.
Tengo que reconocer que en parte me apetecía volver a trabajar, pero la verdad es que no quería estar tantas horas! He reducido mi jornada una hora con lo que el horario se queda de 8:30 a 15:30, son muchas horas todavía... pero y qué hacemos con el peque!?

El peque comenzó la guardería el lunes también. Estuvimos la semana anterior de adaptación (tanto él como yo) y aunque estuvimos yendo dos días unas horas los dos juntos, cuando tuve que dejarlo sólo durante un par de horas, se me partió el alma. Pensaba que me había hecho a la idea pero nada más lejos.
Tampoco ayudaba que una mujer me increpase en la puerta de la guardería que "no hay derecho a dejarlos tan pequeños". UF.
Lo cierto es que el peque ni lloró, repartía sonrisas a todo el mundo y yo derramando lágrimas como una boba.
En fin...
Si es que se lo pasa bien, y yo tan preocupada...

El lunes que tuvimos que dejarlo todo el día ya, me dio mucha pena, encima había tenido algunas décimas aquella noche por el resfriado, es como si hubiera intuido que la rutina había cambiado y que no estuviera conforme (o eso quiero pensar yo).
Cuando llegué a la estación de metro me entró un pesar! Sentía que ese no era mi lugar, que tenía que estar con mi peque.

De todas formas, ha pasado una buena semana y ya no se me hace tan duro dejarlo, además mañana es festivo y pasado mañana hacemos puente con lo cual tenemos más tiempo para estar juntos :)

Hoy en la guardería han celebrado el día de Sant Dionís y al llegar a recoger al peque, en su estantería nos habían dejado un dulce para los papis, un detalle la verdad!


Además habían puesto una foto de los peques con la profesora disfrutando del día, me ha hecho muchísima ilusión verle tan contento en la foto! Me quedo más tranquila, por otra parte me da mucha envidia, yo quiero estar con él y en cambio ni si quiera me echa de menos! ayyy...


sábado, 4 de octubre de 2014

Felices 5 meses bebé - Mi parto

Hoy hace justo 5 meses que nació mi pequeño.

Tuve la grandísima suerte que cayó en el día de la madre, y me llevé casi 4 kg de jamón ibérico gracias a Navidul :) Aun me queda el último envase, la verdad es que está de muerte!

Aquel día me acosté pensando que tal vez aquella noche sería la última en casa, empezaba a tener contracciones regulares aunque muy soportables, pero muy frecuentes y cada 5 minutos durante un par de horas.
Era de madrugada, no podía dormir, y creo que Daisy notaría algo, pues justo antes de que yo empezase a sangrar, se subió a la cama, se puso muy pegada a mí y empezó a lamerme. Entonces noté el líquido caliente de la sangre, no me atrevía ni a moverme, no sabía si es que había roto aguas, pero algo me decía que no...
Entonces desperté a M.A. y al encender pues estaba totalmente manchada de sangre.
Tranquilamente pero súper emocionada, ya que iba a parir! nos vestimos, recogimos la bolsa y nos fuimos al hospital.

No tuvimos que esperar nada en urgencias, nada más llegar me pusieron una vía que me dolería un montón durante varios días :S, me llevaron a la consulta para explorarme pero no supieron decirme ninguna causa del sangrado, lo único que me dijeron es que parecía que el bebé no estaba del todo bien encajado.
Me llevaron a monitores y allí las contracciones dejaron de ser frecuentes pero por precaución debido que estaba sangrando bastante, nos dejaron ingresados y a esperar cómo iba evolucionando todo.

La noche la pasamos bien, pudimos dormir todos y yo sin molestias. Al día siguiente todo seguía igual, las contracciones apenas se notaban y no eran tan frecuentes, estuvimos paseando todo el día por el mismo pasillo del hospital para ver si así avanzábamos algo, pero nada, fue una tarde muy tranquila. Vinieron mis padres por la tarde a visitarnos pero en seguida se fueron.

Al poco rato de irse mis padres, las contracciones pasaron a ser más intensas, pedí una pelota de pilates, funcionaba un poco... pero cada vez me iba poniendo más nerviosa y tensa, las contracciones pasaron a la espalda y ahí empezó el dolor de verdad.
Pasamos la tarde-noche aguantando pero la noche ya fue insoportable, ni la pelota, ni la ducha de agua caliente conseguía calmar el dolor, me cortaba la respiración, lo único que me aliviaba algo era el calor de la mano de M.A. en mi espalda, apenas tenía tiempo de coger aire entre una contracción y otra.
Me exploraron y no había dilatado nada, el dolor en la exploración se acentuó más todavía, me llevaron otra vez a monitores, intenté llevarlo como pude y cuando terminamos dijeron de ponerme unos calmantes, bien, tardaron media hora en venir, se olvidaron de nosotros! Pero bueno, me pusieron los calmantes y conseguimos dormir una hora y poco.
Los calmantes dejaron de hacer efecto y tuvimos que llamar a la matrona porque el dolor era horrible, tenía ganas de gritar, pero estando en planta me daba hasta agobio poder desahogarme.
Volvieron a explorarme y apenas había dilatado 2 cm, allí no pude aguantarme y empecé a gritar, a llorar, ya no sabía a qué agarrarme, MA no estaba conmigo y sentía que ya no podía más. La matrona, me propuso la epidural, pero yo quería parto natural, por encima de todo quería parto natural.
Me desanimó tanto que sólo estuviera de 2cm, el bebé seguía sin estar del todo bien encajado, así que me convencieron para la epidural.

Me llevaron a una sala de dilatación, en el momento del pinchazo intenté relajarme y.. surtió efecto! Sólo necesitaba relajarme, respirar hondo y tranquilizarme, cuando me iban a pinchar noté que se acercaba la contracción pero supe relajarme y conseguí controlar el dolor, entonces me pincharon y... me arrepentí. La clave estaba en relajarse.
Sin embargo ya era tarde, la verdad es que la epidural aceleró mucho el proceso y me sirvió para poder descansar un poco, al poco rato ya había dilatado bastante, me entraron náuseas de la anestesia y me tuvieron que retocar el catéter porque estaba un poco ladeado, tenía completamente dormida una pierna y un poco de dolor en la otra, pero me lo arreglaron bien, y por la mañana ya estaba toda dilatada.

Entonces lo noté, noté la presión de su cabecita en mi pelvis, era tan extraño pero muy muy emocionante! Entonces vino la matrona y empezamos el parto, intenté empujar como mejor sabía, pero cada vez que empujaba el bebé volvía de nuevo hacia atrás. No estaba funcionando... me rompieron las aguas y salieron turbias, mala señal, nos fuimos al paritorio.

Toda la calidez que desprendía la sala de dilatación contrastaba mucho con el paritorio, era una sala enorme y en medio la camilla y el potro. Si antes era difícil empujar en la sala de dilatación, en la posición en la que estaba tumbada en el potro era mucho más difícil, me hicieron varias veces la maniobra de Kristeller, qué dolor! Le dije que parase de hacerlo, que no podía respirar, entonces cada vez que empujaba, el matrón me apretaba el abdomen para que el bebé no volviera hacia atrás, mientras oía palabras como que igual habría que usar instrumental, ufff ya lo que me faltaba... pensaba que ya no podía más, me faltaba el aire pero con todas mis fuerzas hicimos el último pujo.
Ahí ya salió! Grité de emoción, qué bebé tan perfecto y precioso... y vaya cabecita tan montada! jajaja pobrecito, él también tuvo que hacer muchísimo esfuerzo para salir. Me lo pusieron encima del pecho, y se hizo caca encima! Vaya recibimiento jajaja qué bonito era mi bebé, y aun notaba que me faltaba el aire, apenas podía respirar, me pusieron oxígeno y mejoró, pero cogieron a mi bebé para explorarlo y aprovecharon para coserme, me hizo un desgarro brutal, ni si quiera me dijeron cuántos puntos tenía, sólo que hubiera sido mejor una episiotomía. En fin...
Lo importante es que tenía un bebé sanote y precioso, pesó 3.080kg y midió 50cm.

Una vez ya pasó todo, nos llevaron de vuelta a la sala de dilatación.
Ahí era el momento, tenía que ponérmelo en el pecho piel con piel cuanto antes para que pudiera mamar. Me lo puse en medio, y con ayuda fue reptando hacia uno de los pechos, qué increíble es el instinto animal, abrió bien grande la boquita y... no se enganchó! Apenas tenía pezón, intenté estimulármelo un poco, pero no funcionó, no sobresalía nada, y cansado el bebé... se durmió. Decidí intentarlo de nuevo en la habitación.

Cuando nos llevaron a planta, vi a mis padres a lo lejos y me puse a llorar de la emoción. Yo era ahora la madre, y qué buen regalo en el día de la madre, realmente fue muy emotivo, creo que aun no era consciente de que había tenido un bebé. Ahí las emociones me vinieron de golpe como una montaña rusa, me entró mucho miedo de cogerlo, me entró un poco el pánico, no sabía nada de bebés! Y si no me quiere? Y si resulto ser una extraña para él? Y si llora cuando lo cojo? Estas preguntas me hicieron sentir muy insegura... Así que... por puro miedo le pedí a MA que lo dejase en la cunita con su pijamita. Ahora me arrepiento, mi bebé necesitaba estar conmigo, olerme, sentir mi calor y mi cuerpo, estar piel con piel.

Llegó la noche, no podía ni moverme, tenía la vía que me molestaba un montón, la sonda, los puntos, y seguía sangrando mucho. El bebé empezó a ponerse nervioso, lo puse en mi pecho pero seguía sin cogerse al pecho, empezamos mi bebé y yo a desesperarnos, vino una enfermera y ya se dio cuenta del problema, tenía los pezones planos. Yo había leído, me había informado que para dar de mamar no importa la forma del pezón, el bebé mama de la areola... ay... qué ingenua, será cierto, pero el bebé necesita el pezón como una referencia física.
Entonces la enfermera nos dijo de usar pezoneras, había oído hablar de ellas algo en la charla de lactancia del centro de salud, y no podía imaginarlo... pero ahí empezó nuestra pesadilla. MA se fue deprisa a buscar una farmacia de guardia para comprar pezoneras, mientras parecía que el bebé se tranquilizó y nos dejaron a los dos solos.
Duró poco la tranquilidad, el bebé empezó a llorar de hambre, a llorar y llorar... Conseguí a duras penas alcanzar el botón para que viniese la enfermera, y ahí ya me desmoroné, llorábamos el bebé y yo, antes de recurrir al biberón, vino con una jeringa para poder hacer vacío y sacar así un poco el pezón pero no funcionó, apenas salía algo de pezón, ni con el frío podía estimularlo, probamos con unas gotas de suero glucosado en el pecho para ver si así se cogía pero tampoco funcionó. En ese momento vino MA con las pezoneras, ni si quiera sabía cómo se ponían! En fin, me las puse como pude y empezó a mamar. No sé si algo sacaría pero le tranquilizó y yo le di las infinitas gracias a la enfermera.

El día siguiente transcurrió bien, pude levantarme y andar un poco por la habitación. Ahí seguíamos con las pezoneras, limpiadas minuciosamente después de cada uso, como si fuese el objeto más valioso del mundo en ese momento, mientras el bebé seguía adormilado pero mamaba cada poco así que estaba tranquila, no lloraba no se quejaba, era un cielo de bebé. Y yo confiaba en que en el taller de lactancia del CS me ayudarían a quitar las pezoneras en algún momento, pero esto ya es otro tema que requiere un capítulo aparte.

Nos fuimos a casa al día siguiente, estaba tan orgullosa de mi bebé, pero qué bonito era!

Bienvenido al mundo precioso bebé.

viernes, 3 de octubre de 2014

Me presento

Hola.

Empiezo este blog con la intención de plasmar mis pensamientos por escrito, porque me gusta recordar cosas que no quiero olvidar, capturar momentos y retenerlos, escribir lo que me pasa, lo que siento, ideas que tengo y quiero poner en marcha, no sé, también me apetece...

Quiero hacerlo porque estoy viviendo una experiencia que es... única en la vida! La más increíble de todas, la más alucinante y lo más maravilloso que me ha pasado nunca y que me está pasando ahora mismo:

Ser la mamá de David, mi bebé que mañana cumple 5 meses.

Cuando me quedé embarazada me asustó mucho la idea, no es que no fuera buscado, pero sentía que no estaba preparada, que no sabría hacerle frente, en definitiva, tenía miedo a que toda mi vida se trastocase por completo. Realmente estaba bien así, no necesitaba nada más.

Y vaya, jamás imaginé que me cambiaría tanto la vida, este pequeño ser me ha aportado felicidad elevada a la enésima potencia. Estoy agradecida con la naturaleza, por brindarme este regalo y orgullosa de mi cuerpo por haberlo creado.

Eres la última pieza de mi puzzle, peque! Vamos completándolo juntos?