jueves, 30 de octubre de 2014

Fiesta del otoño

Bienvenidos al otoño!!

El pasado martes dimos la bienvenida al otoño con una fiesta, como debe ser, claro que sí.

Lo cierto es que fue un día genial! La guardería lo había organizado todo para los peques: había merienda con fruta y chocolate, dulces, castañas asadas, juegos varios y un espacio todo lleno de hojas donde David pudo experimentar un poco con el tacto y el ruido de las hojas secas. Estuvo muy bien la verdad.




Disfrazamos a David como requería la ocasión: de hojas otoñales que se las lleva el viento, de regalo le pusimos un pollito en el gorro.
Yo me lo pasé pipa ideando y preparando el mini disfraz (realmente tuneamos un gorro y una camiseta), y por 4 duros! Eso sí, depende de donde se compre el fieltro claro :S :S

Unas fotos del making off:




jueves, 23 de octubre de 2014

Para NO OLVIDAR

Yo perdí una guerra...

  • Mastitis subclínica
  • Niplette
  • Hipotiroidismo subclínico
  • Asesoras de lactancia
  • Pezoneras? De buenas a primeras NO, gracias
Son cosas importantes a tener en cuenta.
No todo depende de la posición, el agarre.. que sí, que es muy importante. Pero y si has intentado todo lo que sabías en ese momento (bueno la relactación no, ya me harté de sufrir y hacer sufrir a mi bebé), ¿qué te queda?

Yo no pierdo la esperanza en tener una segunda oportunidad, esta vez iré preparada.




martes, 21 de octubre de 2014

Gastroenteritis

Pues sí, era cuestión de tiempo que pasara.
El primer día de la guarde los otros nenes estaban llenos de moquetes, con lo cual sabía que tarde o temprano le iba a pasar lo mismo, pero no así!

Llevamos una semana con diarrea, algo de vómito y muchíiiisimos mocos!
Y ya vamos algo perdidos con qué debemos hacer, pero de momento este está siendo el plan recomendado por su pediatra:
- Hemos añadido un par de cacitos de crema de arroz al bibe para que le estriña un poco
- Ofrecerle suero oral cada vez que haga caca líquida o cuando no quiera el bibe
- Gotas diarias de Bivos
- Paciencia y mucho cariño (esto es mi recomendación)

El resultado:
- Cacas menos frecuentes, hemos pasado de 6-7 (o alguna más) al día a 4-5
- Consistencia de las cacas: ya no son tan líquidas pero ahora con grumos que parecen mocos? Esto tengo que confirmarlo...
- Hace poco pipi, y eso no me mola
- Tiene algo más de apetito

Aparte es conveniente lavarle frecuentemente la nariz para que pueda respirar mejor...

Vamos mejorando?? Tal vez algo, pero muuuuy lentamente...

En fin pobret, me da muchísima pena.

El viernes pasado me fui corriendo a recogerle de la guarde. Reconozco que me puse un poco nerviosa, pero teniendo en cuenta que llevaba más de 10 horas sin tomar nada y había hecho 4 cacas líquidas pues es para asustarse digo yo. Me da igual que me tachen de histérica, exagerada, madre novata... me da absolutamente igual! Lo primero, mi hijo.


domingo, 12 de octubre de 2014

Sueños

Sigo dándole vueltas a todo este tema de la lactancia, demasiado lo tengo en mi cabeza cuando ya he empezado a soñar sobre esto.
El otro día soñé que me salía leche a raudales, pero en cantidades exageradas... Y aun así mi pequeño no la quería.
Miedo al rechazo? Tal vez, pero ya lo tengo superado... aunque me sigue entristeciendo, pero bueno, las cosas vinieron así y ya está.
Mi bebé está sanote y feliz, y eso es lo que más me importa :)


miércoles, 8 de octubre de 2014

Vuelta al trabajo... y primera semana en la guardería

El lunes 6 me incorporé a trabajar.
Tengo que reconocer que en parte me apetecía volver a trabajar, pero la verdad es que no quería estar tantas horas! He reducido mi jornada una hora con lo que el horario se queda de 8:30 a 15:30, son muchas horas todavía... pero y qué hacemos con el peque!?

El peque comenzó la guardería el lunes también. Estuvimos la semana anterior de adaptación (tanto él como yo) y aunque estuvimos yendo dos días unas horas los dos juntos, cuando tuve que dejarlo sólo durante un par de horas, se me partió el alma. Pensaba que me había hecho a la idea pero nada más lejos.
Tampoco ayudaba que una mujer me increpase en la puerta de la guardería que "no hay derecho a dejarlos tan pequeños". UF.
Lo cierto es que el peque ni lloró, repartía sonrisas a todo el mundo y yo derramando lágrimas como una boba.
En fin...
Si es que se lo pasa bien, y yo tan preocupada...

El lunes que tuvimos que dejarlo todo el día ya, me dio mucha pena, encima había tenido algunas décimas aquella noche por el resfriado, es como si hubiera intuido que la rutina había cambiado y que no estuviera conforme (o eso quiero pensar yo).
Cuando llegué a la estación de metro me entró un pesar! Sentía que ese no era mi lugar, que tenía que estar con mi peque.

De todas formas, ha pasado una buena semana y ya no se me hace tan duro dejarlo, además mañana es festivo y pasado mañana hacemos puente con lo cual tenemos más tiempo para estar juntos :)

Hoy en la guardería han celebrado el día de Sant Dionís y al llegar a recoger al peque, en su estantería nos habían dejado un dulce para los papis, un detalle la verdad!


Además habían puesto una foto de los peques con la profesora disfrutando del día, me ha hecho muchísima ilusión verle tan contento en la foto! Me quedo más tranquila, por otra parte me da mucha envidia, yo quiero estar con él y en cambio ni si quiera me echa de menos! ayyy...


sábado, 4 de octubre de 2014

Felices 5 meses bebé - Mi parto

Hoy hace justo 5 meses que nació mi pequeño.

Tuve la grandísima suerte que cayó en el día de la madre, y me llevé casi 4 kg de jamón ibérico gracias a Navidul :) Aun me queda el último envase, la verdad es que está de muerte!

Aquel día me acosté pensando que tal vez aquella noche sería la última en casa, empezaba a tener contracciones regulares aunque muy soportables, pero muy frecuentes y cada 5 minutos durante un par de horas.
Era de madrugada, no podía dormir, y creo que Daisy notaría algo, pues justo antes de que yo empezase a sangrar, se subió a la cama, se puso muy pegada a mí y empezó a lamerme. Entonces noté el líquido caliente de la sangre, no me atrevía ni a moverme, no sabía si es que había roto aguas, pero algo me decía que no...
Entonces desperté a M.A. y al encender pues estaba totalmente manchada de sangre.
Tranquilamente pero súper emocionada, ya que iba a parir! nos vestimos, recogimos la bolsa y nos fuimos al hospital.

No tuvimos que esperar nada en urgencias, nada más llegar me pusieron una vía que me dolería un montón durante varios días :S, me llevaron a la consulta para explorarme pero no supieron decirme ninguna causa del sangrado, lo único que me dijeron es que parecía que el bebé no estaba del todo bien encajado.
Me llevaron a monitores y allí las contracciones dejaron de ser frecuentes pero por precaución debido que estaba sangrando bastante, nos dejaron ingresados y a esperar cómo iba evolucionando todo.

La noche la pasamos bien, pudimos dormir todos y yo sin molestias. Al día siguiente todo seguía igual, las contracciones apenas se notaban y no eran tan frecuentes, estuvimos paseando todo el día por el mismo pasillo del hospital para ver si así avanzábamos algo, pero nada, fue una tarde muy tranquila. Vinieron mis padres por la tarde a visitarnos pero en seguida se fueron.

Al poco rato de irse mis padres, las contracciones pasaron a ser más intensas, pedí una pelota de pilates, funcionaba un poco... pero cada vez me iba poniendo más nerviosa y tensa, las contracciones pasaron a la espalda y ahí empezó el dolor de verdad.
Pasamos la tarde-noche aguantando pero la noche ya fue insoportable, ni la pelota, ni la ducha de agua caliente conseguía calmar el dolor, me cortaba la respiración, lo único que me aliviaba algo era el calor de la mano de M.A. en mi espalda, apenas tenía tiempo de coger aire entre una contracción y otra.
Me exploraron y no había dilatado nada, el dolor en la exploración se acentuó más todavía, me llevaron otra vez a monitores, intenté llevarlo como pude y cuando terminamos dijeron de ponerme unos calmantes, bien, tardaron media hora en venir, se olvidaron de nosotros! Pero bueno, me pusieron los calmantes y conseguimos dormir una hora y poco.
Los calmantes dejaron de hacer efecto y tuvimos que llamar a la matrona porque el dolor era horrible, tenía ganas de gritar, pero estando en planta me daba hasta agobio poder desahogarme.
Volvieron a explorarme y apenas había dilatado 2 cm, allí no pude aguantarme y empecé a gritar, a llorar, ya no sabía a qué agarrarme, MA no estaba conmigo y sentía que ya no podía más. La matrona, me propuso la epidural, pero yo quería parto natural, por encima de todo quería parto natural.
Me desanimó tanto que sólo estuviera de 2cm, el bebé seguía sin estar del todo bien encajado, así que me convencieron para la epidural.

Me llevaron a una sala de dilatación, en el momento del pinchazo intenté relajarme y.. surtió efecto! Sólo necesitaba relajarme, respirar hondo y tranquilizarme, cuando me iban a pinchar noté que se acercaba la contracción pero supe relajarme y conseguí controlar el dolor, entonces me pincharon y... me arrepentí. La clave estaba en relajarse.
Sin embargo ya era tarde, la verdad es que la epidural aceleró mucho el proceso y me sirvió para poder descansar un poco, al poco rato ya había dilatado bastante, me entraron náuseas de la anestesia y me tuvieron que retocar el catéter porque estaba un poco ladeado, tenía completamente dormida una pierna y un poco de dolor en la otra, pero me lo arreglaron bien, y por la mañana ya estaba toda dilatada.

Entonces lo noté, noté la presión de su cabecita en mi pelvis, era tan extraño pero muy muy emocionante! Entonces vino la matrona y empezamos el parto, intenté empujar como mejor sabía, pero cada vez que empujaba el bebé volvía de nuevo hacia atrás. No estaba funcionando... me rompieron las aguas y salieron turbias, mala señal, nos fuimos al paritorio.

Toda la calidez que desprendía la sala de dilatación contrastaba mucho con el paritorio, era una sala enorme y en medio la camilla y el potro. Si antes era difícil empujar en la sala de dilatación, en la posición en la que estaba tumbada en el potro era mucho más difícil, me hicieron varias veces la maniobra de Kristeller, qué dolor! Le dije que parase de hacerlo, que no podía respirar, entonces cada vez que empujaba, el matrón me apretaba el abdomen para que el bebé no volviera hacia atrás, mientras oía palabras como que igual habría que usar instrumental, ufff ya lo que me faltaba... pensaba que ya no podía más, me faltaba el aire pero con todas mis fuerzas hicimos el último pujo.
Ahí ya salió! Grité de emoción, qué bebé tan perfecto y precioso... y vaya cabecita tan montada! jajaja pobrecito, él también tuvo que hacer muchísimo esfuerzo para salir. Me lo pusieron encima del pecho, y se hizo caca encima! Vaya recibimiento jajaja qué bonito era mi bebé, y aun notaba que me faltaba el aire, apenas podía respirar, me pusieron oxígeno y mejoró, pero cogieron a mi bebé para explorarlo y aprovecharon para coserme, me hizo un desgarro brutal, ni si quiera me dijeron cuántos puntos tenía, sólo que hubiera sido mejor una episiotomía. En fin...
Lo importante es que tenía un bebé sanote y precioso, pesó 3.080kg y midió 50cm.

Una vez ya pasó todo, nos llevaron de vuelta a la sala de dilatación.
Ahí era el momento, tenía que ponérmelo en el pecho piel con piel cuanto antes para que pudiera mamar. Me lo puse en medio, y con ayuda fue reptando hacia uno de los pechos, qué increíble es el instinto animal, abrió bien grande la boquita y... no se enganchó! Apenas tenía pezón, intenté estimulármelo un poco, pero no funcionó, no sobresalía nada, y cansado el bebé... se durmió. Decidí intentarlo de nuevo en la habitación.

Cuando nos llevaron a planta, vi a mis padres a lo lejos y me puse a llorar de la emoción. Yo era ahora la madre, y qué buen regalo en el día de la madre, realmente fue muy emotivo, creo que aun no era consciente de que había tenido un bebé. Ahí las emociones me vinieron de golpe como una montaña rusa, me entró mucho miedo de cogerlo, me entró un poco el pánico, no sabía nada de bebés! Y si no me quiere? Y si resulto ser una extraña para él? Y si llora cuando lo cojo? Estas preguntas me hicieron sentir muy insegura... Así que... por puro miedo le pedí a MA que lo dejase en la cunita con su pijamita. Ahora me arrepiento, mi bebé necesitaba estar conmigo, olerme, sentir mi calor y mi cuerpo, estar piel con piel.

Llegó la noche, no podía ni moverme, tenía la vía que me molestaba un montón, la sonda, los puntos, y seguía sangrando mucho. El bebé empezó a ponerse nervioso, lo puse en mi pecho pero seguía sin cogerse al pecho, empezamos mi bebé y yo a desesperarnos, vino una enfermera y ya se dio cuenta del problema, tenía los pezones planos. Yo había leído, me había informado que para dar de mamar no importa la forma del pezón, el bebé mama de la areola... ay... qué ingenua, será cierto, pero el bebé necesita el pezón como una referencia física.
Entonces la enfermera nos dijo de usar pezoneras, había oído hablar de ellas algo en la charla de lactancia del centro de salud, y no podía imaginarlo... pero ahí empezó nuestra pesadilla. MA se fue deprisa a buscar una farmacia de guardia para comprar pezoneras, mientras parecía que el bebé se tranquilizó y nos dejaron a los dos solos.
Duró poco la tranquilidad, el bebé empezó a llorar de hambre, a llorar y llorar... Conseguí a duras penas alcanzar el botón para que viniese la enfermera, y ahí ya me desmoroné, llorábamos el bebé y yo, antes de recurrir al biberón, vino con una jeringa para poder hacer vacío y sacar así un poco el pezón pero no funcionó, apenas salía algo de pezón, ni con el frío podía estimularlo, probamos con unas gotas de suero glucosado en el pecho para ver si así se cogía pero tampoco funcionó. En ese momento vino MA con las pezoneras, ni si quiera sabía cómo se ponían! En fin, me las puse como pude y empezó a mamar. No sé si algo sacaría pero le tranquilizó y yo le di las infinitas gracias a la enfermera.

El día siguiente transcurrió bien, pude levantarme y andar un poco por la habitación. Ahí seguíamos con las pezoneras, limpiadas minuciosamente después de cada uso, como si fuese el objeto más valioso del mundo en ese momento, mientras el bebé seguía adormilado pero mamaba cada poco así que estaba tranquila, no lloraba no se quejaba, era un cielo de bebé. Y yo confiaba en que en el taller de lactancia del CS me ayudarían a quitar las pezoneras en algún momento, pero esto ya es otro tema que requiere un capítulo aparte.

Nos fuimos a casa al día siguiente, estaba tan orgullosa de mi bebé, pero qué bonito era!

Bienvenido al mundo precioso bebé.

viernes, 3 de octubre de 2014

Me presento

Hola.

Empiezo este blog con la intención de plasmar mis pensamientos por escrito, porque me gusta recordar cosas que no quiero olvidar, capturar momentos y retenerlos, escribir lo que me pasa, lo que siento, ideas que tengo y quiero poner en marcha, no sé, también me apetece...

Quiero hacerlo porque estoy viviendo una experiencia que es... única en la vida! La más increíble de todas, la más alucinante y lo más maravilloso que me ha pasado nunca y que me está pasando ahora mismo:

Ser la mamá de David, mi bebé que mañana cumple 5 meses.

Cuando me quedé embarazada me asustó mucho la idea, no es que no fuera buscado, pero sentía que no estaba preparada, que no sabría hacerle frente, en definitiva, tenía miedo a que toda mi vida se trastocase por completo. Realmente estaba bien así, no necesitaba nada más.

Y vaya, jamás imaginé que me cambiaría tanto la vida, este pequeño ser me ha aportado felicidad elevada a la enésima potencia. Estoy agradecida con la naturaleza, por brindarme este regalo y orgullosa de mi cuerpo por haberlo creado.

Eres la última pieza de mi puzzle, peque! Vamos completándolo juntos?